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Minisimulacro 2

Author: Lora Gabriela
Description: Conteste de forma coherente, según su conocimiento
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Content:
Quiz:

1. 1. La imagen que aparece en el cuadro ha sido creada por el pintor surrealista René Magritte. Con respecto a una obra como ésta, se puede afirmar que
A) A. es posible en la medida en que fue pensada y plasmada artísticamente por el autor.
B) B. resulta extraña, pues da la impresión de que el artista posee una idea equivocada de la realidad.
C) C. es absurda, en vista de que el autor confunde sus intereses estéticos con la función del arte.
D) D. corresponde a una propuesta real de ciertos objetos que son usados por el artista.

2. 2. Uno de los intereses esenciales del pintor René Magritte giró en torno a la liberación del hombre de cualquier restricción mental o física. Según la imagen, se podría pensar que el autor está interesado en provocar una reflexión en torno a múltiples aspectos, excepto en torno a
A) A. lo interesante que sería poder cambiar de personalidad ocasionalmente.
B) B. lo insoportable que a veces nos resulta nuestro propio cuerpo.
C) C. la necesidad de ausentarnos de nosotros mismos como rutina cotidiana.
D) D. lo desconcertante que siempre nos ha resultado el cuerpo humano.

3. 3. El cuadro “El modelo rojo”, como toda obra de arte, puede remitir a quien la contempla a múltiples significados, pero si se piensa que estos zapatos acaban de ser usados por alguien, una posible causa de que hayan sido dejados al lado de una construcción de madera es que, para esta persona,
A) A. sentir las piedras del camino es más agradable que usar zapatos.
B) B. un lugar a donde ingresó está sucio y no desea dañar sus zapatos.
C) C. el camino que va a recorrer es suave y no necesita zapatos.
D) D. el suelo que va a pisar ya no exige el uso de zapatos.

4. RESPONDA LAS SIGUIENTES PREGUNTAS 4 Y 5 DE ACUERDO CON EL SIGUIENTE TEXTO La ventanilla del bus Comienza a oscurecer, ya están encendidas las vitrinas de la Carrera Trece, en los andenes se agolpa la multitud; voy en un bus que lucha por abrirse paso en la congestión vehicular. Entre la ciudad y yo está el vidrio de la ventanilla que devuelve mi imagen, perdida en la masa de pasajeros que se mueven al ritmo espasmódico del tránsito. Ahora vamos por una cuadra sin comercio, la penumbra de las fachadas le permite al pequeño mundo del interior reflejarse en todo su cansado esplendor: ya no hay paisaje urbano superpuesto al reflejo. Sólo estamos nosotros, la indiferente comunidad que comparte el viaje. El bus acelera su marcha y la ciudad desaparece. Baudrillard dice que un simulacro es la suplantación de lo real por los signos de lo real. No hay lo real, tan sólo la ventanilla que nos refleja. Nosotros, los pasajeros, suplantamos la realidad, somos el paisaje. ¿Somos los signos de lo real? Un semáforo nos detiene en una esquina. Otro bus se acerca lentamente hasta quedar paralelo al nuestro; ante mí pasan otras ventanillas con otros pasajeros de otra comunidad igualmente apática. Pasan dos señoras en el primer puesto. Serán amigas –pienso–, quizás compañeras de trabajo. Pero no hablan entre ellas. Sigue pasando la gente detrás de las otras ventanas, mezclando su imagen real con nuestro reflejo. Creo verme sentado en la cuarta ventanilla del bus que espera la señal verde junto a nosotros. Es mi reflejo, intuyo; pero no es reflejo: soy yo mismo sentado en el otro bus. Con temor y asombro, él y yo cruzamos una mirada cómplice, creo que nos sonreímos más allá del cansancio del día de trabajo. Los dos vehículos arrancan en medio de una nube de humo negro. (Texto tomado de Pérgolis, Juan Carlos; Orduz, Luis Fernando; Moreno, Danilo. Reflejos, fantasmas,desarraigos. Bogotá recorrida. Bogotá: Arango Editores, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, 1999.)

5. 4. Si las ciudades y sociedades de todo el mundo están experimentando una profunda transformación histórica y la literatura expresa dicha transformación a través de sus propios lenguajes, podría pensarse que
A) A. un estudio comparativo entre la literatura del futuro y la actual permitiría percibir la transformación de la conciencia humana causada por los acelerados procesos de urbanización.
B) B. la literatura del futuro será completamente diferente a la literatura actual, ya que estará construida a partir de una sociedad con una estructura radicalmente contraria a la actual.
C) C. en el futuro la literatura no se diferenciará de lo que es hoy en día, porque en ambos casos el punto de partida fundamental es el lenguaje propio de la ciudad.
D) D. comparar la literatura actual con la literatura del futuro será una labor infructuosa, puesto que llegará un punto en el cual el lenguaje se transformará estructuralmente.

6. 5. El texto La ventanilla del bus se puede clasificar como “urbano”, porque
A) A. trata un problema propio de la ciudad, a partir de referentes urbanos y con un lenguaje propio de ciudad.
B) B. analiza las causas del estado actual de la ciudad, apoyándose en estudios científicos y valiéndose de ejemplos de ciudad.
C) C. profundiza en una problemática de ciudad partiendo de teorías antropológicas y propone un nuevo lenguaje para la ciudad.
D) D. insinúa algunas problemáticas de la ciudad a través de anécdotas citadinas, expresadas con un lenguaje propio de la literatura.

7. RESPONDA LAS SIGUIENTES PREGUNTAS 6 A 8 DE ACUERDO CON EL SIGUIENTE TEXTO Épica y novela Según Georg Lukács, autor de Teoría de la novela, “sólo los poemas homéricos son épica en sentido estricto”. En ellos las divinidades que gobiernan el mundo y rigen los destinos humanos se ponen cerca de los hombres como el padre respecto del niño, y las aventuras que superan los héroes son simplemente el itinerario de un camino previamente trazado. En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca. El mundo es ancho y está lleno de peligros, y, sin embargo, es como la casa propia, pues hombres y dioses están en comunión. Homero nos revela la perfección del helenismo, que resulta impensable para nosotros, hombres modernos, hombres del sin sentido, autores y lectores de novelas. La consolidación del capitalismo durante el Renacimiento provoca una completa transformación del concepto de la vida y una profunda alteración de los puntos de orientación trascendentales del mundo occidental. La desdivinización del mundo es uno de los principales fenómenos que caracterizan a la modernidad. De acuerdo con Milan Kundera, la desdivinización, que no debe confundirse con el ateísmo, “designa la situación en la que el individuo, ego que piensa,reemplaza a Dios como fundamento de todo”. En este contexto tiene su génesis el género novelesco con la obra de Cervantes. Don Quijote se encuentra en el vértice entre la épica y la novela; su aventura es una búsqueda de la trascendencia, que culmina con la triste constatación de que los dioses han abandonado el mundo; los gigantes no son más que molinos, y el abismo que separa al hombre de los dioses ya no será superado. Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski. El triunfo de la burguesía tras la Revolución Francesa y las prácticas de capitalismo salvaje tras la Revolución Industrial agudizaron el sentimiento de desamparo trascendental, hasta tal punto que la filosofía, en la pluma Nietzsche, predicó la muerte de Dios. La novela intentó colmar el vacío que se produjo tras el exilio o deceso divino explorando la psiquis humana. ¿Qué es un individuo? ¿En qué consiste su identidad? Las novelas modernas buscan una respuesta a estas preguntas. En la estética de Dostoievski, el más importante entre los novelistas modernos, el hombre se define por su visión del mundo: sus personajes están arraigados en una ideología personal muy particular según la cual actúan inflexiblemente. En la novela contemporánea, el hombre se define por su discurso. Una nueva conciencia del lenguaje, entendido como constructor de realidad y no como simple medio de comunicación, condujo a autores como James Joyce y Virginia Woolf a buscar, en el flujo de la conciencia individual, una respuesta a la pregunta por la identidad. Así pues, el héroe de nuestros días no emprende, como Odiseo, una aventura que lo lleva por el mundo al encuentro de su destino, sino que realiza un viaje interior en busca de sí mismo y de un sentido para su existencia. Épica y novela son, en este sentido, manifestaciones de la relación particular que la antigüedad y la modernidad han sostenido con lo trascendente. (Texto inédito de Iván Pinilla.)

8. 6. De acuerdo con el enunciado del tercer párrafo: “Sólo en el siglo XIX alcanza la novela su madurez, con las obras de Flaubert y Dostoievski”, se puede inferir que esto ocurre debido a que
A) A. la industria editorial alcanza proporciones enormes.
B) B. los novelistas representan a la burguesía triunfante.
C) C. los novelistas se ocupan de explorar la mente humana.
D) D. se establece un discurso filosófico sobre la muerte de Dios.

9. 7. En el contexto del segundo párrafo, la expresión “ego que piensa” se emplea como una definición de
A) A. moderno.
B) B. Dios
C) C. ateo.
D) D. hombre.

10. 8. En el enunciado del primer párrafo: “En la épica no existe la pregunta por el sentido del viaje, ya que el héroe conoce la respuesta antes de partir hacia Ítaca”, Ítaca es símbolo de
A) A. la interioridad de los hombres.
B) B. un puerto de descanso en el viaje.
C) C. el umbral entre la vida y la muerte.
D) D. el destino final de todo viaje.